Las espumas en golosinas son más comunes de lo que puede creerse. Las encontramos en productos comercialmente disponibles como Marshmallows (Malvaviscos), Caramelos Masticables, Gomas aireadas, Nougat, Angel Kisses, entre otros.
Las espumas son dispersiones aire-líquido, formadas por un grupo de burbujas (gaseosas) separadas por películas delgadas de una capa líquida. Es clave entonces comprender que no estamos en presencia de una emulsión clásica, ya que en la espuma, el volumen de una burbuja de gas es de magnitud cinco ordenes mayor que el correspondiente a las gotas de aceite de una emulsión (Pilosof. A,
et al; 2000).
Ni un líquido puro ni una concentración demasiado el elevada de soluto (proteína) dara espumas estables. El primer caso directamente por no presentar tensión superficial. El segundo por tener las capas superficiales compuestas casi exclusivamente de moléculas de sustancia activa, sin formación considerable de espuma (Es por esto, que cuando empleamos gelatina en la elaboración de un marshmallow extrudado industrial, no debemos exagerar con la dosis, y cuidar la relación de Bloom y dosis a emplear)
Irónicamente, es necesario tener una diferencia de tensión superficial entre la solución y la capa superficial. Mientras más grande sea esta diferencia, mayor consistencia y estabilidad tendrá la espuma.
Caso Aplicado: Marshmallows extrudadosLa aplicación que conlleva mayor análisis es el caso de los Malvaviscos extrudados. Cuando elaboramos este producto partiremos de un
slurry
de densidad 1.3 g/ml para llegar a un producto con densidad comprendida entre 0,25 - 0,3 g/ml. Esto muestra que necesitamos incorporar una gran cantidad de aire y, más importante aun, estabilizarlo para que el producto cumpla con la vida útil deseada (Normalmente 6 a 9 meses, dependiendo de la región).
¿Cómo estabilizamos esta gran cantidad de aire?
Primeramente deberemos crear una película estable que rodee a las burbujas de gas, con propiedades rígidas y viscoelásticas.
Sin dudas es necesario un material proteico que limite, disminuya la tensión superficial que existe en la película de las burbujas de gas (con tendencia a la expansión). El tensioactivo que usemos debera contar con dos características: asociación entre sí, para formar agregados de mayor tamaño, disminuir carga superficial y alta capacidad de absorción de agua, y respetar la afinidad de polaridades: la parte polar estará en contacto con la película líquida (donde en nuestro caso contamos con agua, sacarosa y jarabe de glucosa) y la parte no polar se coloca en el interior de la burbuja de aire.
Claramente la película que rodea a las burbujas de gas en un marshmallow está compuesta por sustancias polares. De este modo, la albúmina y/o gelatina usadas para estabilizar el producto, orientará su parte polar hacia este frente, adsorbiéndose sobre la película externa de la burbuja de gas.
Esta película existente entre las burbujas deberá mantener su espesor, evitando su adelgazamiento, lo que causaría el colapsamiento consecuente de la estructura (lo que equivale a mantener un tamaño de burbuja semi-constante). Este efecto de adelgazamiento es casi inevitable en determinada proporción, sobre todo cuando la temperatura aun no ha descendido todo lo necesario.
En la burbuja, la presión interna es mayor que la externa. De este modo, en la búsqueda del equilibrio de presiones la burbuja crece, ya que entre menor sea el radio de la burbuja, mayor es la presión en exceso. Esto explica uno de los mecanismos de ruputra de las burbujas: el aire se difunde de la burbujas pequeñas a las más grandes a través de la película que las separa, y así las burbujas grandes crecen a expensas de las pequeñas hasta su ruptura, generalmente en la superficie. Al crecer las burbujas también se produce la elasticidad de la película, variando la tensión superficial existente. Estas películas se rompen normalmente cuando alcanzan un espesor de 50 A. Existen por último fuerza de gravedad que hacen que el líquido fluya verticalmente situándose en el punto de unión de las capas externas de las burbujas (Borde de Plateau).
Tomando en cuenta estos puntos, es necesario que el material proteico empleado nos garantice la estabilidad de nuestro producto. Para esto debe presentar carga eléctrica suficiente (dada por los grupos ionizados) como para garantizar la repulsión eléctrica necesaria.
Además de este último punto, existen algunos otros factores que ayudan a mantener la estabilidad de la espuma:
- Constitución de la doble capa de Gibbs
- Enlaces hidrógeno que el agua forma con los ingredientes de la capa líquida, y que ligan todas las moléculas del líquido entre ellas.
- La viscosidad del medio líquido
Una dispersión de Gelatina tendrá acción tensioactiva siempre que se adsobra con rapidez en la interfase, lo que requiere que sea soluble y flexible, que tenga un peso molecular adecuado y que posea un balance lipofílico / hidrofílico adecuado, dado por la relación de hidrofobicidad superficial / carga superficial (Pilosof. A,
et al; 2000). Para el caso de la gelatina, esto se traducirá en tener un peso molecular promedio que resulte adecuado para esta aplicación, sin ser demasiado bajo, dado que el
setting time sera demasiado prolongado, provocando un "aplaste" del producto. Si se emplea Gelatina de origen bovino, deberíamos contar con procesos que nos garanticen esta viscosidad mínima.
TexturaLa gelatina permite obtener texturas bien elásticas, con ligeras variaciones, en función del origen de la misma.
La idea de emplear esta proteína es contar con una textura estable a lo largo de 9 meses.
Sin embargo, la diferencia más importante que encuentro en este punto es que en el caso de los malvaviscos un "enemigo" importante es la humedad relativa de equilibrio. Los marshmallows tienden a intercambiar agua con el ambiente, pudiendo ser absorción o desorción, en función del medio en el que se encuentren. Podemos trabajar en dos puntos para controlar este proceso: La eleccición del Jarabe de Glucosa a emplear (sería recomendable contar con un porcentaje de jarabe de Alta conversión) y la distribución de burbujas y su tamaño, dado que un tamaño muy pequeño de burbujas provocará dos cosas: Una gran presión interna en las burbujas de gas, lo que lleva a una migración de gas desde las burbujas pequeñas a las más grandes, acelerando el colapso de la estructura, y por otro lado, la superficie específica expuesta se verá aumentada, lo que acelera la transferencia de materia con el medio y provocando un resecamiento exterior antes de tiempo.
Por esto, para obtener una textura adecuada en Marshmallows es clave conocer la estructura del film que rodea las burbujas, como estabilizar a éstas y, a su vez, entender qué tipo de proceso de aireación será el más adecuado (batido, extrusión, inyección de gas a presión) para obtener el producto deseado.
(Pilosof, A. y Batholomai, G. (2000). "Caracterización funcional y estructral de proteínas", Cap 3, Ed. Eudeba)